El propósito de este blog es establecer las diferencias entre desigualdad, inequidad e injusticia social, así como observar casos en los que se ven representados.

1. Analizar y sustentar los elementos que caracterizan al caso como "inequidad" y "desigualdad".
2. ¿Estos casos se pueden considerar una injusticia social?, ¿Por qué?
3. ¿Cómo se relaciona el caso con el tema de Determinantes Sociales de la Salud?

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domingo, 28 de noviembre de 2010

Crónica - Piernas de Hierro (Inequidad y Desigualdad por Discapacidad)


Piernas de hierro


Jaime Zamora recorre la ciudad en procura de superación, sacrificio y progreso gracias al optimismo que profesa por la vida. Su sueño siempre fue desempeñar el oficio de periodista deportivo sin importarle retos y dificultades. Afectado físicamente desde niño por una poliomielitis, Jaime no puede caminar sólo; lo ayudan sus “piernas de hierro”, unas muletas.


Es integrante de una de las cientos de familias humildes que en Colombia, enfrentan con dificultad la discapacidad física cuyos tratamientos exceden la cobertura de las Entidades Promotoras de Salud (EPS).  Y la pregunta siguiente seria….. Porque sus tratamientos secundarios a su discapacidad exceden la cobertura de servicios en Salud?   Y la respuesta a esto, es porque simplemente una persona enferma en nuestra sociedad es una carga a nivel social y económico.  La primera de ellas (nivel social) se explica por el hecho de la necesidad de ver modelos con cuerpos perfectos, sin limitaciones, ni malformaciones de ninguna índole.  En pocas palabras nos gusta ver “gente linda”, que tiene una “vida perfecta”. Más aun,  en un país en donde se ha olvidado que la pobreza, la guerra y las necesidades sociales son el diario vivir de muchos Colombianos.  Convirtiendo entonces a este país,  en un lugar en donde la guerra, las desigualdades sociales, la falta de equidad y los desastres naturales son el diario vivir de nuestra existencia……existencia que se acostumbra a las cosas y no se estremece por generar políticas y pensamientos de cambio.   Por otro lado, para seguir respondiendo nuestra pregunta la persona discapacitada es un una carga económica en nuestra sociedad y esto se debe simplemente al estigma que se ha tenido sobre ellos durante mucho tiempo.  Estigmas en donde se les cree incapaces de trabajar, de realizar proyectos, de tener familia y de superarse a si mismos.  La persona discapacitada en nuestra sociedad es empobrecida, no se le acepta como ente capaz de ofrecer a la sociedad, una situación que se agrava por la discriminación social, propia de nuestra cultura.  Ya que para muchos de nuestros discapacitados Colombianos es bien sabido, que “el discapacitado/minusválido” hace estorbo.  La constitución de nuestro país tiene varios artículos dedicados al tema de la discapacidad y en pro de sus derechos, como lo es el artículo 13 de la constitución de 1991 que señala: ..”El Estado protegerá especialmente a las personas que por su condición económica, física o mental, se encuentran en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionara los abusos o maltratos que contra ellos se comentan…”, lo que nos muestra que el problema no es la falta de leyes o de normatividad, porque nuestra constitución es extensa en este sentido, sino la falta de cumplimiento de las normas que el Estado no hace cumplir por motivos varios.  Entre otras de las leyes no cumplidas encontramos la relacionada con las limitaciones de infraestructura, acceso y movilización para discapacitados, donde la laye 546 de 1999 dicta que la construcción de vivienda en un 1% debe ser dirigida a personas discapacitadas sin barreras arquitectónicas que los limiten. 

Sin embargo, el “Jet” como lo llaman compañeros de trabajo, es periodista de un programa de radio y se encarga de entrevistar a deportistas en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá. Trabaja por pasión y con la esperanza de ser contratado en este lugar y contar con las prestaciones legales que le permitirían ser constante en su rehabilitación física y mejorar el conocimiento de su profesión a través de educación universitaria.

El periodismo es todo para él. Su jefe cuenta como Jaime gracias a una beca, consiguió iniciar su carrera en el Colegio Superior de Bogotá. Gracias a esta oportunidad, su sueño poco a poco y con mucha dedicación, se ha ido cumpliendo y la calidad profesional dada por la experiencia, es ejemplo tanto para periodistas como para hombres “normales” acostumbrados a lamentarse por pequeñas dificultades.


Un día normal
Según la cantidad de deportistas que arriben o viajen a otras ciudades o países, Jaime inicia su día dos horas antes de la llegada del personaje al aeropuerto. Se levanta y demora una hora en arreglarse solo, mientras Flor, Jaime y Yolanda, madre, padre y hermana, permanecen siempre dispuestos a brindarle ayuda cuando sea necesario. Ellos alcanzaron estudios de bachillerato y se dedicaron a trabajar para salir adelante en la capital colombiana.

Luego, desde su vivienda ubicada en Bosa al sur de la ciudad, se dispone a coger uno de los dos buses hacía el aeropuerto con la fortuna de encontrar siempre una “mano” colaboradora. “Los conductores de las busetas ya me conocen aunque no como periodista, sino por mi discapacidad”.

Al llegar al aeropuerto, espera paciente a los jugadores de fútbol, técnicos y personajes del deporte muchas veces hasta dos y tres horas. En ocasiones, tal vez por su situación física –delgado, de baja estatura y siempre con sus muletas-, lo confunden con aquellos que piden ayuda en las calles para sobrevivir y en cambio, no lo reconocen como un profesional en ejercicio de su labor.

Cuando no hay “mucho movimiento”, va donde sus amigos. Algunos como Edwin Erreño de una agencia de viajes, quien independiente de la hora o el flujo de personas en la oficina, siempre tiene un lugar para Jaime; allí lo escucha, aconseja y acompaña, sobre todo en momentos tristes y depresivos en los que según él, es muy difícil y duro de tratar.

Sus sueños

Jaime, no piensa en el deseo de eliminar la enfermedad de su vida. Él, quisiera seguir obteniendo oportunidades para ejercer su profesión con sacrificio, vocación y superación, y con la categoría personal y profesional construía a lo largo de más de 10 años de trabajo arduo y continúo.

Cada día acepta su limitación con entereza. Con la convicción de querer ser mejor como periodista, Jaime acepta que su vida no ha sido fácil. Que quisiera tener el apoyo del gobierno para que la poliomielitis deje de ser la limitante para conseguir un trabajo mejor remunerado, que no sólo le alcance para sus necesidades básicas.

“Mi vida es un libro abierto, pero hay páginas que sólo yo puedo leer”, afirma  Jaime a sus 39 años, que por su físico, parecen un poco menos de 35…suficiente tiempo para entender que la vida no está hecha para adquirir bienes materiales, sino para lograr sueños por medio del trabajo honesto, de una educación completa, de servicios de salud adecuados y amor por la profesión.

Anhela continuar con el periodismo y un mejor pago por su trabajo, para formar una familia estable con una mujer para compartir su vida y no prescindir nunca sus padres, hermanas e infaltables amigos. 


Andrea Alba, Yency Forero, Laura Luque, Luisa Ochoa, Gina Hernandez (Grupo 6)